Guías de compra
Cuál, para la habitación que tiene de verdad
Un índice pesa una familia entera contra sí misma. Una guía toma en cambio una sola pregunta —una cantidad que gastar, una primera barra para quien no ha cargado ninguna, qué comprar antes de poner el suelo— y la responde con una lista corta y ordenada y el razonamiento que produjo ese orden.
- Cuatro compras, en secuencia
Un primer gimnasio de casa, en el orden en que debería comprarse
El orden importa más que la marca: algo que cargar, algo con lo que cargarlo, algo sobre lo que tumbarse, y algo donde fallar.
- Impacto, no esfuerzo
Entrenar en un piso sin que se oiga en el de abajo
El ruido en un piso viene del impacto, no del esfuerzo. Cuatro elecciones que ponen algo entre el hierro y el suelo, o que quitan el impacto por entero.
- Óxido, no desgaste
Un gimnasio de garaje que sobrevive a un invierno
Lo que acaba con el material de un garaje es la condensación, no el uso. Qué buscar en un recubrimiento, en un manguito y en un rodamiento antes del primer mes frío.
- Tiene que desaparecer
Un salón que además es un gimnasio, cuatro horas por semana
Todo lo de aquí se pliega, se enrolla, se cuelga o se guarda en un cajón, y cada ficha dice si el fabricante publicó la medida plegada o solo afirmó que se pliega.
- Cuatro capacidades, no una
Trabajar la fuerza de agarre con cuatro movimientos distintos
Cerrar, sostener, pinzar y abrir son cuatro capacidades separadas. Casi todo el mundo entrena una y se pregunta por qué las otras no vienen detrás.
- Cuatro máquinas, menos suelo
Cardio en casa cuando una cinta de correr no cabe
Una cinta de correr es lo más grande de este catálogo. Cuatro alternativas, cada una juzgada por lo que su fabricante publicó de verdad sobre medidas y resistencia.
- Qué significa una cifra
Presionar en solitario, y lo que el material no promete
Los seguros, los brazos de ayuda y los soportes se publican con cifras de carga y casi nunca con un ensayo. Qué son esas cifras, y qué no son.
- Colgarse, fondos, cargar, asistir
Calistenia en casa: cuatro cosas y el hueco de una puerta
El entrenamiento con el propio peso necesita algo de donde colgarse, algo donde hacer fondos, algo con lo que añadir carga y algo que asista. Cuatro compras y lo que publica cada una.
- Cuatro formas de contacto
Un equipo de recuperación: cuatro herramientas que llegan a sitios distintos
Un rodillo de 60 cm, una pelota, un cacahuete y una banda llegan a cuatro sitios distintos. Para qué es cada uno, y qué cifras se publican en cada estante.
- Cinturón, correa, muñequera
El material de apoyo, y las cifras que hay detrás
Un cinturón funciona por su grosor, una correa por sus vueltas, una muñequera por lo apretado que se enrolle. Tres mecanismos, y lo pocas veces que se publica la cifra que decide.
- Mida antes la viga
Entrenar bajo un techo bajo: qué sigue funcionando
Un sótano o una buhardilla descartan el trabajo por encima de la cabeza y los bastidores altos. Cuatro compras que publican una altura, y qué comprobar antes de ninguna de ellas.
- Lo consumible y lo permanente
Qué se gasta en un gimnasio de casa, y qué no se gastará nunca
El hierro dura más que su dueño. Los cables, la espuma, las correas, la magnesia y las bandas no. Dónde vuelve el dinero, y qué anuncios mencionan un recambio.