Qué fijan las especificaciones
Tres medidas publicadas, y las tres son medibles:
El grosor, en milímetros: 10 mm y 13 mm son las dos cifras corrientes en cuero, y 6,5 mm aparece en cinturones más ligeros y en diseños de nailon.
El ancho, en milímetros o en pulgadas, citado normalmente por la parte trasera. 100 mm, o cuatro pulgadas, es el ancho en el que topan casi todos los reglamentos de competición.
El cierre: de un pasador, de dos pasadores, de palanca, o de velcro con hebilla de rodillo. Es un hecho de construcción antes que una medida, y decide con qué rapidez se pone un cinturón y con qué repetibilidad vuelve al mismo apriete.
La homologación es algo distinto por completo: una federación con nombre que declara que un cinturón, tal como está construido, está permitido en su plataforma. La publica la federación, es comprobable, y va sobre un reglamento.
Qué no promete
No promete nada sobre una espalda. Las medidas de un cinturón describen un cinturón. Qué debería levantar una persona dada, si llevando uno, y en qué circunstancias son preguntas que no aborda ninguna cifra publicada, y esta web tampoco las aborda.
No promete calidad de cuero. El grosor no es la calidad, y un cinturón grueso de capas mal pegadas es grueso y está mal pegado.
No promete ajuste. El tallaje de los cinturones va sobre la medida de cintura en la posición del cinturón, no sobre la talla de pantalón, y las tablas de los fabricantes difieren. Una talla publicada es una medida de un cinturón, nunca un ajuste sobre un cuerpo.
Y una homologación no promete rendimiento: solo admisibilidad, bajo el reglamento de una federación, en la versión vigente cuando se concedió.
Con qué funciona
Funciona con la tabla de tallas, que es del propio fabricante y es la única fuente de cómo se corresponde una talla dada con una medida.
Funciona con el tipo de cierre, porque una palanca fijada para un grosor de ropa no es regulable entre series y un cinturón de pasador sí.
Y funciona con el reglamento vigente de la propia federación, que es donde se confirma una homologación y donde puede caducar.
Cómo lo leemos en esta web
El grosor, el ancho y el cierre aparecen en todas las páginas de cinturón en las unidades del fabricante, con la fuente nombrada. Donde se afirma una homologación de federación, la página nombra la federación y dice que lo que recoge es la admisibilidad.
Y la línea que no se mueve: ninguna página de aquí describe un cinturón como algo que haga seguro un levantamiento, y ninguna recomienda una talla. La tabla es del fabricante, la medida es suya, y lo que pasa entre las dos no es una cifra publicada.
Preguntas que nos mandan los lectores sobre esto
¿Una homologación de federación hace mejor a un cinturón?
Lo hace admisible. Una homologación recoge que las medidas y la construcción del cinturón caen dentro de lo que permite el reglamento de esa federación en una plataforma de competición. Un cinturón fuera de esos límites puede estar perfectamente hecho y estar sencillamente construido para otra cosa.
¿13 mm es mejor que 10 mm?
Es más rígido, y la rigidez es el intercambio. Un cinturón de 13 mm tarda más en ablandarse y es menos cómodo de llevar entre series; uno de 10 mm es más fácil de llevar. Cuál conviene a un levantador dado no es una pregunta que responda una cifra publicada, y esta web no la responde.
¿Por qué varía el ancho alrededor del cuerpo en algunos cinturones?
Los cinturones afinados son más estrechos por delante para librar las costillas y las caderas. Los reglamentos de competición de algunas federaciones exigen un ancho uniforme, que es una de las cosas que zanja una homologación. Una página de aquí recoge los anchos que publique el fabricante, delantero y trasero, donde dé los dos.
Última revisión: 20 de septiembre de 2026